5 consejos para crear una zona libre de estrés

El estrés es un hecho de la vida. Todos nacemos con una respuesta instintiva al estrés para hacer frente a situaciones de emergencia o amenazas. Desarrollamos estas respuestas de estrés una vez para ayudar a excitar nuestros cuerpos hasta el punto en que pudiéramos escapar de los depredadores y superar a los competidores. Cuando surge una situación potencialmente peligrosa, las hormonas del estrés se liberan en nuestro torrente sanguíneo.

Sin embargo, hoy en día el estrés es crónico y continuo y ahora vivimos a tal ritmo que activamos estas hormonas del estrés todo el tiempo. La carga que este estado constante de excitación puede poner sobre nuestros cuerpos y cerebros es increíblemente dañina y agotadora. Por eso es importante ahora que tomemos medidas proactivas para contrarrestar ese estrés.

Una forma en que podemos combatir el estrés crónico es creando un escape para nosotros mismos, una ‘zona libre de estrés’, ya sea una habitación en nuestra casa, un lugar feliz en algún lugar al aire libre o un lugar al que vamos mentalmente.

1. Mantenlo EXCLUSIVO.

Lo primero y más importante es que el espacio que creas para que sea tu zona libre de estrés en realidad esté libre de estrés. Cierra los problemas. Cree un espacio que bloquee las cosas que podrían estresarlo y donde realmente pueda alejarse de las cosas. Sin voces, sin teléfonos, sin mensajes de texto, sin computadoras, sin reloj u otro dispositivo que pueda alejarte. Cualquier cosa que suene o emita un pitido para avisarle de los mensajes debe cerrarse. Esto puede significar que necesita aprender a decir «no», o al menos «no ahora».

2. Mantenlo PERSONAL

Tómate unas vacaciones mentales con imágenes de cosas que te hagan sonreír y sentirte bien. Seres queridos, la playa, una vista a la montaña; son sus vacaciones, por lo que puede ser lo que sea que resuene con usted. Tal vez solo necesites despejar completamente tu mente de cualquier pensamiento. Puede ser útil agregar cosas que pueden aumentar sus sentidos, como:

  • El poder de la naturaleza. Las plantas agregan belleza a una habitación, pero no se detiene allí. Una fuente de mesa o un jardín zen pueden ser un complemento tranquilo.

  • El poder del olfato. Los olores afectan nuestro estado de ánimo y pueden ayudarnos a concentrarnos, de ahí el poder de la aromaterapia. Por ejemplo, los aromas cítricos como el limón y la naranja pueden ayudar a eliminar la ansiedad y aumentar la concentración. La lavanda, la madera de cedro y el romero ayudan a reducir el estrés.
  • El poder de la luz. Si eliges desestresarte por la mañana para empezar de nuevo, abre las cortinas. La luz natural influye en los ritmos circadianos, el «reloj maestro». Si quieres relajarte y hacer las cosas más despacio, elige una iluminación tenue en un tono ámbar que obtienes de la luz de las velas o de una chimenea. A la hora de acostarse, es posible que desee usar una máscara para dormir para bloquear la luz por completo.
  • El poder del sonido. La música se ha utilizado como fuerza curativa durante siglos y se ha demostrado que afecta partes del cerebro. Descarga grabaciones de sonidos de la naturaleza, como el agua que gotea o las olas del mar, y reprodúcelas como música de fondo para relajarte.
  • El poder de la respiración. Respira más conscientemente. Tome una respiración completa: inhale profundamente en su vientre, luego permita que hasta la última gota de aire se libere en la exhalación. Esta simple acción bloquea la respuesta al estrés y le indica a su cuerpo que se relaje, lo que lo hace menos propenso a fatigarse y más capaz de pensar con claridad. Tomar 5 minutos dos veces al día

3. Mantenlo LIMPIO

Un espacio desordenado estresa a las personas y es difícil relajarse cuando estás rodeado de desorden y cosas que necesitan guardarse. La mejor manera de mantenerlo limpio es simplemente reducir las cosas en su espacio. Si tiene mucho desorden con el que lidiar, reserve 15 minutos al día para organizar su espacio. Separe las cosas según lo que pueda donar a Goodwill, deséchelas o empaquételas para guardarlas de manera segura.

4. Mantenlo SENCILLO

¿Quién tiene tiempo para relajarse hoy? A menos que mantenga su tiempo libre de estrés simple y breve, probablemente no podrá incluirlo en su apretada agenda.

  • La risa. Encuentra lo que te gusta y te hace feliz. Se ha demostrado que la risa conduce a reducciones en las hormonas del estrés, como el cortisol y la epinefrina. Al reír el cerebro también libera endorfinas que pueden aliviar algunos dolores físicos. La risa también aumenta la cantidad de células productoras de anticuerpos y mejora la eficacia de las células T, lo que lleva a un sistema inmunológico más fuerte.
  • Música. La música es una de las maneras más fáciles de angustia. La música de relajación o su lista de reproducción favorita pueden tener una influencia profunda e inmediata en su estado de ánimo y mentalidad.
  • Hora de jugar, caminar o hacer ejercicio. El ejercicio regular es una de las mejores formas de controlar el estrés. Lo mejor es que no tiene que ser extenuante. Caminar es una gran manera de empezar. El estiramiento también puede aliviar la tensión muscular. Incluso las actividades cotidianas, como limpiar la casa o trabajar en el jardín, pueden reducir el estrés.
  • Fotos. De vez en cuando, mirar los álbumes de fotos de los seres queridos puede traernos grandes recuerdos que nos hacen felices. Las fotos también pueden ser de cosas o lugares. Algunos investigadores creen que los humanos tienen una necesidad genética fundamental de afiliarse a la naturaleza y otras formas de vida. A esto lo llaman «biofilia». Solo mirar fotografías de escenas naturales serenas tiene algunos efectos estimulantes, reponiendo nuestros sentidos cognitivos, según los estudios.
  • Comodidad. Aflójese la ropa, quítese los zapatos y póngase cómodo. Rodéate de comodidad y suavidad, incluidos tus asientos y las cosas que tocas.

5. Mantenlo REGULAR

El compromiso diario es crucial. No necesita estar conectado las 24 horas del día, los 7 días de la semana, así que asegúrese de reservar al menos 15 minutos al día para relajarse. Con un poco de práctica y dedicación harás que todos se pregunten por qué eres tan feliz.

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