a las chicas de verdad les gustan las zanahorias musica

¡Que lo abrazas por detrás…!

Y la beses. Besos en la frente. Besos en el cuello. Besos en la mejilla o besos en la mano. En la mayoría de los casos cualquier clase de beso romántico que no comporte implícitamente connotaciones de ningún género. Es el fácil ademán de cariño y acercamiento. Abrazarla por detrás mientras que está en el escritorio con el pc, en el momento en que está troceando -en juliana- unas zanahorias sobre el mostrador; un beso corto -pero profundo- en la frente antes de salir de casa (o al llegar, como hacen en las películas románticas los chicos en el momento en que llegan cargados con las bolsas de papel en una mano y el períodico y las llaves en la otra) ). Estirar el brazo por su hombro y aproximarlo a ti mientras que pasea por el recorrido marítimo o ve en la tele “Predator III, el regreso de la bestia…”

 «Canto a mí»

Me celebro y me canto a mí. Y lo que yo afirme en este momento de mí, lo digo de ti, pues lo que yo tengo lo tienes tú y cada átomo de mi cuerpo asimismo es tuyo. Haragán… y invito a vagar mi alma. Haragán y me estiro a mi gusto sobre la tierra para poder ver de qué forma medra la yerba del verano. Mi lengua y cada molécula de mi sangre nacieron aquí, de esa tierra y de esos vientos. Me engendraron progenitores que nacieron aquí, de progenitores que engendraron a otros progenitores que nacieron aquí, de progenitores hijos de esta tierra y asimismo de estos vientos. Tengo treinta y siete años. Mi salud es impecable. Y con mi aliento puro comienzo a cantar el día de hoy y no acabaré mi canto hasta el momento en que me muera. Que se callen en este momento las academias y los credos. Atrás. En su ubicación. Es cuál es mi misión y no lo voy a olvidar; que absolutamente nadie lo olvide. Pero en este momento yo ofrezco mi pecho lo mismo al bien que al mal, dejo charlar a todos sin restricción, y abro completamente las puertas a la energía original de la naturaleza desmandada.

II Las viviendas y estancias están cargadas de perfumes, aparadores y armarios están cargados de perfumes. Aspiro y me agrado en su fragancia, siento su influjo enervador, pero me rebelo… Me rebelo y me escapo. La atmósfera no es un perfume. No posee el gusto de las esencias; es inodora, está llevada a cabo para mi boca y yo la absorbo y la adoro como una novia. Voy a ir a las subidas donde comienzan los bosques y me desnudaré para gozar enloquecido su contacto. Me agrada ver el vaho de mi aliento, las olas del río, los hilos de seda que se cruzan entre los árboles, las horquillas donde descansa la viña. Me agrada sentir los ecos, los zumbidos, los murmullos de la selva. Me agrada sentir el empuje amoroso de las raíces por medio de la tierra, el latido de mi corazón, la sangre que anega mis pulmones, el aire puro que les suplica en inspiraciones y espiraciones extensas. Me agrada olisquear las hojas verdes y las hojas secas, las rocas oscuras de la playa y el heno que se apila en los pajares. Me agrada oír el escándalo de mi voz, forjando expresiones que se pierden en los remolinos del viento. Me agrada besar, abrazar y hallar el corazón de todos y cada uno de los hombres con mis brazos. Me agrada ver entre los árboles el juego de luces y de más en el momento en que la brisa sacude las ramas. Me agrada sentirme solo entre las multitudes de la región, en las estepas y en los flancos de la colina. Me agrada sentirme fuerte y sano bajo la luna llena y levantarme cantando felizmente a saludar al sol. ¿Qué creeis? ¿Qué me conformaría con mil hectáreas de tierra solamente? ¿Creyó que toda la tierra sería bastante para mí? ¿Por qué razón ha aprendido a leer si no sabe ahora interpretar mis poemas? Quédate el día de hoy conmigo, vive conmigo un día y una noche y le mostraré el origen de todos y cada uno de los poemas. Vas a tener entonces todo cuanto hay de mayor en la Tierra y en el Sol (hay a mucho más millones de soles mucho más allí) y nada vas a tomar jamás de segunda ni de tercera mano, ni vas a mirar mucho más por los ojos de los fallecidos, ni te nutrirás con el fantasma de los libros. Tampoco contemplarás el planeta con mis ojos ni vas a tomar las cosas de mis manos. Vas a aprender a percibir en todas y cada una direcciones y vas a dejar que la esencia del Cosmos se filtre por tu ser.

Los conejos precisan veterinarios particulares.

Los veterinarios que son especialistas en conejos tienen la posibilidad de ser mucho más costosos que los de perros y gatos, y mucho más bien difíciles de localizar. Conque asegúrese de comprender de un veterinario conveniente que se especialice en lagomorfos.

Exactamente la misma los humanos, los conejos precisan socializar, espacio para ejercitarse y suficientes juguetes con los que perfeccionarse. Yo sugiero ocupar un tubo de papel de baño, o botella de cartón como las de avena, con paja, a fin de que tu conejillo logre rodarla, mordisquearla y jugar en el momento en que le apetezca.

Juanes…

-¡Mamá, mamá!, ¡En la escuela me llaman Juanes! –¿Va a ser que en esta escuela los pequeños no tienen educación? –¡Qué zanga de pregunta parce!

Benito llega donde mamá y le afirma:-Mamá, mamá… En la escuela me llaman Jhon Travolta!-¿Quién? El niño levantando el brazo y con la mano tendida señalando afirma: -¡Los del fondo!

Reflexión al pie de un Espantapájaros

Oliverio Girondo (Buenos Aires 1881-1967), poeta dado a caminar el cielo. Hay poemas íntegros, se visitan nuevamente y la emoción aparece de la misma aquella de los primeros besos. En el momento en que andas en frente de poemas de esta forma sabes que te hallas en frente de un poeta que es un aeroplano.

Claro que Girondo agradó desvestir la poesía de sus aires pedestres, aquella anclada a la élite ahora un lenguaje anquilosado. Los llaman renovadores. Mejor sería llamarles águilas del lenguaje, traspasan km con expresiones, ven, como espada del augurio, alén de lo visible.

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