a que estilo de musica cinematografica pertenece indiana jones

Indiana Jones es un personaje que sintetiza con perfección el tono, los fetiches y muchas de las intranquilidades de la civilización global de las últimas décadas, más que nada en lo que se refiere a su sustrato lacónico y defensivo obseso, a determinada melancolia que siempre y en todo momento arrastra detrás de el y un relativo escepticismo que le deja viajar en múltiples aventuras que la mayoria de las veces lo terminan excediendo y obligándole a sacar a la luz su inefable aptitud de improvisación en el momento de caer parado en ocasiones de otras peligrosas o bizarras. El señor, desarrollado por George Lucas bajo exactamente la misma intención melancólica hacia el caudal habitual masivo de otras temporadas que le llevó a concebir La Guerra de las Galaxias (Star Wars, 1977), forma el núcleo de una secuencia de películas que desencadenaron la fiebre de las franquicias de años venideros, Los Cazadores del Arca Perdida (Raiders of the Lost Ark, 1981), Indiana Jones y el Templo de la Perdición (Indiana Jones and the Temple of Doom, 1984) y Indiana Jones y la Última Cruzada (Indiana Jones and the Last Crusade, 1989), con Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal (Indiana Jones y el Kingdom of the Crystal Skull, 2008) y las realizaciones que va a ofrecer el futuro – ahora bajo el paraguas parasitario de la Walt Disney Studios, que adquirió en 2012 Lucasfilm y sus características intelectuales- como agregados mucho más que tardíos en el ecosistema estándar del Doctor Henry Walton “Indiana” Jones, Junior. Alén del directivo de los 4 primeros grabes, el ineludible Steven Spielberg, y este Lucas y su aparato de argumentistas y ayudantes según cada eslabón de la saga, los otros 2 vencedores del look y la idiosincrasia del personaje principal primordial son Douglas Slocombe , el directivo de fotografía de la trilogía inicial, un británico que supo trabajar bajo el mando de Seth Holt; George Cukor, Norman Jewison, Jack Clayton, Lewis John Carlino, Michael Lindsay-Hogg, Fred Zinnemann, Irvin Kershner y Herbert Ross, entre otros muchos, y nuestro solicitado de interpretar a Indy, Harrison Ford, un actor legendario y muy humilde a nivel expresivo que dominaría la taquilla en todo el mundo a lo largo de las décadas del 80 y 90 a caballo de su Doctor Jones y de otros individuos recordables como Han Solo y Jack Ryan, aparte de colaboraciones con cineastas de la talla de Francis Ford Copp ola, Robert Aldrich, Ridley Scott, Peter Weir, Polanski, Mike Nichols, Alan J. Pakula, Andrew Davis, Sydney Pollack, Wolfgang Petersen, Robert Zemeckis, Kathryn Bigelow y Denis Villeneuve. Slocombe, sustituido en su retiro profesional por Janusz Kaminski con motivo de Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal, fue el encargado de la huella retro mitificadora de los tres opus de la década del 80, inspirándose en l aura de secreto y osadía de los seriales de mediados del pasado siglo, y el fantástico Ford por su lado aportó la cara, el cuerpo y la predisposición anímica a un personaje muy próximo a aquel “hombre común” de James Stewart y Cary Grant si bien pasado por el tamiz de un hipotético Errol Flynn amoldado para la posmodernidad, lejos del ideal musculoso, ultra violento y todopoderoso de los 80 y muy cerca de la picardía azarosa y algo ventajista de los antihéroes de ayer y el día de hoy con una espléndida experiencia encima, para los que la espontaneidad es primordial pues les garantiza salir con vida de las amenazas en cuestión si bien simultáneo tolerando las fabricantes, los golpes y ese cansancio habitual del aventurero que escapa de un percance para ponerlo se al siguiente; planteo al unísono deliciosamente sintetizado en el súper identificable y adictivo leitmotiv The Raiders March (aka Indiana Jones Theme), de John Williams, y en esa recordada oración del personaje principal pronunciada en los Cazadores del Arca Perdida, “no son los años, es el kilometraje” .

trompeta

Ahora analizaremos el período spielbergiano de una licencia sin igual que incluye una serie televisiva, Las Aventuras del Joven Indiana Jones (The Young Indiana Jones Chronicles, 1992-1996), y una sucesión de novelas, juegos para videoconsolas, cómics, juguetes, atracciones de parques temáticos, reportajes, juegos de papel, pinballs y el mucho más variado merchandising de la “factoría Lucas”. En un nuevo milenio donde prácticamente todos los individuos de la comarca industrial hollywoodiense resultan insulsos y también remplazables, es conveniente salvar entre los últimos especímenes fenomenales de la civilización habitual mundial y un grupo de películas que sopesaremos de manera descriptiva y acatando sus diferencias intrínsecas puesto que cada una sirvió para expandir las facetas de un explorador tan impresionante como simple y directo, sin esa hipocresía estúpida, omnipresente y también molesto de muchos doppelgängers de segunda mano de nuestros días.

Índice:

John Williams, este colosal desarrollado de bandas sonoras, volvió a llevarlo a cabo con Indiana Jones. Desde el instante en que compuso la música para la búsqueda del arca perdida, estas canciones se convirtieron en un genuino icono del cine que la mitad del planeta ha tarareado.

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