a que periodo musical pertenece handel

Lunes 27 de septiembre de 20:30 a 21:30 a La Escuela de Música Soto Mesa . c/ Sta. Cruz de Marcenado, 1, La capital de españa.

Esta vez en nuestras Audiciones Comentadas nos movemos al Barroco musical, periodo al que forma parte Handel, entre los mucho más enormes músicos de siempre. Compositor alemán nacionalizado inglés, fue entre los primeros músicos de los que diríase que comenzó a beneficiar los deseos del público aun sobre los de los nobles para los que trabajaba. Esta característica le valió ser entre los músicos mucho más considerados y reconocidos de su temporada, y, especialmente cuando componía música para actos oficiales o para acontecimientos esenciales, su capacidad para estar comunicado y conectar con el público le valió la enorme popularidad que disfrutó a vida.

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Top diez proyectos musicales mucho más reconocidas

De entre todos y cada uno de los tradicionales que ya están, hemos amado catalogar las proyectos de música tradicional indispensables, mucho más predominantes y también interpretadas de siempre. Va a ver que incluimos proyectos de distintas etapas de la música: proyectos musicales del Romanticismo (1780-1910), proyectos musicales del Barroco (1600-1760), proyectos musicales de la Edad Media (476-1400), proyectos musicales del Clasicismo (1730 – 1820), proyectos musicales del Renacimiento (1400-1600) y enormes músicos como Beethoven, Mozart Bach, Brahms, Tchaikovsky y ciertos mucho más.

Muchas de las proyectos musicales reconocidas que incluimos en nuestro catálogo, se han elegido atendiendo a los criterios de clasificación de la gaceta en todo el mundo (en línea) de música tradicional, ópera, ballet y danza londinense, Bachtrack, hacia las diez proyectos de música tradicional mucho más interpretadas en salas de recitales de siempre.

Segunda parte

Esta segunda parte, única del oratorio que no posee duetos, sigue exactamente el mismo esquema simétrico de alternancia de arias y corazones. El artículo muestra la incorporación de cinco cánticos del rey David en los que se alaba a Dios con determinada vehemencia extraña a la tranquilidad de la sección primera y que asimismo se agrava en las premoniciones de Isaías en relación a la pasión y muerte del Mesías.

trompeta

El corazón con el que empieza transporta entre las escasas fórmulas de la liturgia católica que aparecerán en la obra, el «Agnus dei» («Este es el cordero de Dios, que saca el pecado de todo el mundo») en inglés. La presencia del corazón es muy superior en esta parte, puesto que no solo la abre y la cierra sino sus pasajes son mucho más extensos en duración que los de los solistas, llegando a concatenar hasta tres números seguidos (22, 23 y 24) ); si bien asimismo estamos con el aria de la contralto He was despised (21) que, con su entrecortado fraseo, es el número mucho más riguroso de la obra, llegando a lograr los 12 minutos en varias interpretaciones. La languidez de varios instantes de la sección primera se fué perdiendo y la música consigue, de hecho, un aire profético, en tanto que augura esta explosión de solemnidad y triunfo del último número de esta parte, en el momento en que las escrituras se vean fabricadas carne. Es asombroso conocer de qué forma ciertas secciones son ahora puro clasicismo. Este es la situacion del número 26, «He trusted in God», en el que el corazón recuerda bastante lo que Mozart empleará en su Réquiem, cincuenta años después. Hacia el desenlace de esta parte Haendel recurre al trámite de que los diferentes solistas canten múltiples ocasiones consecutivas un mismo número, es la situacion del 34, Thou art gone up on high, confiado por igual en el bajo y después en el contralto. El 36, con el artículo de Romanos diez:15 «How beautiful are the feet» es expuesto durante tres partes: primero por la soprano; después por la contralto; nuevamente soprano y contralto; por ser cantado por último por el corazón. Estas reiteraciones, muy propias de la temporada, quizás tenían por objeto destacar un instante preciso del que el compositor estuviese muy orgulloso, quizás a fin de que el público le memorizara en solo una velada. Pero en la era de hoy del disco es recurrente que las compañías solo brinden entre las partes, obviando el resto. Los números precedentes al Aleluya son en especial breves, sin solamente reiteraciones, tal y como si fuesen una concesión al espectador conocedor de la obra, que espera la apoteosis.

Sería algo baladí redundar en la historia de historia legendaria de este célebre corazón del número 42 ya que, además de la exhibe de veneración Real, es, por el momento no solo la parte con la que todos y cada uno de los oyentes identifican este oratorio, sino más bien en nuestra obra completa de Haendel. Si esta identificación es banal o no, la verdad es que revela que el público de su temporada, al que agradar, no se encontraba muy versado en la producción previo del músico, puesto que era la tercera vez que usaba ese tema si bien , vista el reconocimiento alcanzada, decidió de manera sabia que no resistiría una cuarta parte reciclaje.

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