a veces la musica es tu mejor medicina y psicologo

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Por Agustín Ibáñez, Lucas Sedeño y Adolfo M. García

Comprender cuándo buscar asistencia técnica

Si te percatas de que piensas bastante a lo largo de semanas o meses, puede ser el instante que buscar asistencia técnica, ha dicho Serani.

Podrías tener un trastorno mental, como un trastorno de ansiedad extendida, ha dicho. «La ansiedad extendida es una experiencia común, especialmente desde el momento en que comenzó el cóvido, pues hay mucha presión con la pandemia y los cambios de vida», ha dicho Serani.

La música es un factor de cohesión popular

En varios sitios de España, la hora de los aplausos se convirtió en la hora de la música. Sin ensayos, solo dejándose llevar por la emoción, un vecino toca el piano y el de sobra allí le acompaña con el saxo. Además, en otra localidad, una artista de ópera recrea toda la calle con el aria O mio Bambino costoso, de Puccini. Esto, sin tener los vecinos que se unen desde los balcones y ventanas para entonar temas populares por todo el planeta que, de manera unánime y espontánea, se convirtieron en reales himnos colectivos. Aun ciertos no se conocían antes de la irrupción del COVID-19 y merced a estos “minutos musicales” entablan amistad.

Y de este modo, entre la angustia y la indecisión, se cuela alguna dosis de felicidad tan precisa como escasa estos días. En el momento en que oímos, tocamos o cantamos juntos, se fortalece el sentido de pertenencia. Se crea un tiempo de colaboración y cooperación que estimula la convivencia y la empatía. Hay etnias que, aun, la usan como forma de liquidar tensiones y arreglar diferencias entre sus individuos. Según el neurocientífico alemán Stefan Koelsch, al escucharla “se activan las áreas del cerebro que se dedican a la imitación y la empatía y donde están las neuronas espéculo. Estas actúan reflejando las acciones y las pretenciones del resto tal y como si fuesen propias. De esta manera, tenemos la posibilidad de sentir el mal del resto, su alegría y tristeza. La música nos asiste a hacer nudos sociales por el hecho de que nos deja trasmitir sentimientos”.

Géneros de sesiones

Las sesiones con ayahuasca por norma general se efectúan en un contexto grupal de unas de 5 a 25 personas, más allá de que hay en ocasiones hay sesiones con hasta cien o mucho más personas. Las sesiones se desarrollan la mayoria de las veces a lo largo de la noche, si bien infrecuentemente probablemente halla sesiones a lo largo del día. Una sesión donde tomar ayahuasca acostumbra perdurar entre 3 y 7 horas. Hay centros o conjuntos donde uno se queda a reposar tras la sesión, pero no en todos los casos es la situacion. La sesión siempre y en todo momento está conducida por un facilitador que puede ser un curandero, un chamán o neoxamán, un terapeuta, un padrinho o Profesor en las iglesias ayahuasqueras, o cualquier otra persona que de entrada ha experimentado extensamente con ella y conoce bien de qué manera asesorar sesiones. Al comienzo de la sesión se puede dedicar un tiempo para comunicar las pretenciones de cada uno de ellos con relación a la sesión, por qué razón decidió formar parte, y una vez terminada la rueda de pretenciones, se reparte la ayahuasca y se comienzan las presas.

La experiencia con ayahuasca tiene la posibilidad de tener muchas fases. A veces la exploración de los mundos internos viene acompañada de mal sensible, o de algún género de padecimiento o de liberación de tensiones, con lo que no es extraño que en las sesiones de ayahuasca, más que nada las mucho más orientadas al precaución , haya lloros e inclusive chillidos en la salón durante la noche. Asimismo los efectos purgativos de la ayahuasca hacen que logren generarse vómitos, lo que se hace en un cubo en la salón o fuera en un espacio designado a tal fin. En la mayoría de los casos, la música que emplea facilitador es lo que conduce la experiencia, si bien hay guías que asimismo trabajan con silencio.

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