de quien es la musica de lala land

Tengo la fortuna de comentar sobre lo que me atrevo a calificar como una pieza maestra del cine, que incluye toda una sucesión de elementos que dejan esta denominación. Es una obra musical, llena de instantes increíbles y que pone al jazz como personaje principal, de una manera que todos tenemos la posibilidad de comprender, si bien no seamos especialistas. Apreciamos la agonía y el éxtasis de la producción musical, de la composición, de la interpretación, de la búsqueda de la popularidad, de las giras musicales, de los ensayos, llevados por geniales actores y también intérpretes. El personaje principal, Ryan Gosling, se ha reconocido de tal forma con su papel de músico que siente un llamamiento irrealizable que logrará a toda costa, si bien su éxito supone, paradójicamente, la renuncia misma. Tenemos la posibilidad de decir que la música es la vida misma, que agradar de la música es filosofar, esto es, tener amor por la sabiduría musical de la vida, con sus notas, ritmos, modificaciones, razonamientos, resultados y, más que nada, amor por los sus inopinadas variantes, siempre y en todo momento preciosas.

Es asimismo una película sobre el cine y sobre la actuación, combinación que de manera frecuente dió rincón a tradicionales del cine. Mia, interpretada por Emma Stone, como en tantas ocasiones pasó en el cine y en la vida real, llegó a Los Ángeles intentando encontrar el ideal de transformarse en una actriz de cine, del tipo que sea. De ahí que está preparada para formar parte en toda clase de audiciones. Son recordables esos instantes en los que la observamos realizando expepcionales y extraños pequeños papeles en las audiciones, rechazados inmediatamente por los poco apasionados ​​y también inconscientes jueces que escogen. Naturalmente esto lleva a que el personaje sea favorecido empáticamente por los espectadores. Mia revela que llevar a cabo teatro es siempre y en todo momento una alternativa, en frente de la familia, en frente de los amantes, en frente de uno mismo y en oposición al público, y por esta ruta ella va tejiendo una historia viable, para transformarse en actriz y persona.

El principio de todo

En 2010, Damien Chazelle (directivo/escritor de guiones) y Justin Hurwitz (compositor) comenzaron a charlar sobre La La Land inmediatamente después de haber sacado su primera por el película juntos: ‘ Guy and Madeline en Park Bench’.

Chazelle deseaba llevar a cabo un musical que fuera profundo como los musicales tradicionales de Hollywood, pero que al unísono fuera verdadera, moderno y tiene dentro la crónica de jóvenes artistas peleando por sus sueños.

‘A Lovely Night’

Una hermosa charla entre Mia y Sebastian con apariencia de canción. La primera oportunidad que la pareja canta juntos en el momento en que todavía se están conociendo. Está anocheciendo en la localidad, terminan de salir de una celebración y semeja que tienen bastante que contar antes de continuar viéndose. De manera perfecta coreografiados, los dos hurtan nuestra atención por ganarse nuestro corazón. Deseamos observarlos mucho más para gozar de esa relación tan particular que está a puntito de comenzar. Es el instante de dejar las cosas visibles encima de la mesa y que cada uno de ellos exponga lo que piensa.

Indudablemente entre las canciones mucho más recordables de ‘La La Land’. La parte mucho más conocida y usada en el momento en que deseamos charlar de esa película. Y sucede que va a ser realmente difícil sacarnos de la cabeza ese increíble dúo entre Ryan Gosling y Emma Stone en el momento en que sus individuos empiezan a enamorarse. Esta canción es la preferida del directivo y fue la primera que compusieron. Sirve un tanto como el hilo conductor del musical, puesto que se reitera múltiples ocasiones. Aún cambiando los instrumentos, el tono y el estilo.

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